Te presentamos Antzoki Teatter, compañía ganadora del Premio Josep Clusa

¿Te acuerdas del ganador del Premio Josep Clusa de este año? Te presentamos la compañía Antzoki Teatteri que podrás conocer más a fondo gracias a la entrevista con Tony, el director artístico de la compañía. Medio finlandés nacido en Mallorca que decide crear Antzoki Teatteri en Madrid y trasladar-lo a Barcelona.

Tony, primero de todo, gracias por este espacio virtual compartido y tu tiempo para contestar nuestras preguntas. Explícanos, pues, quién es Tony, cuál es su rol en la compañía y como ha sido su trayectoria?

 Tony Casla es un actor, dramaturgo y director de escena. Creó la compañía Antozki Teatteri en Madrid en el año 2012 pero se trasladó a Barcelona el 2014. La compañía ha producido 5 espectáculos de los cuáles los cinco han estado escritos y adaptados por Tony Casla, y 3 dirigidos por él. Su papel es el director artístico de la compañía.

Trabaja desde pequeño como actor en Mallorca, de dónde es él. A los 18 años estudia Interpretación a la Casona, en Barcelona. Es graduado en dirección escénica y dramaturgia por la ESAD Eòlia y ha realizado el Máster Universitario en Estudios Avanzados de Teatro la Universidad Internacional de la Rioja.

¿Y ahora, la primera pregunta obligatoria, el nombre Antzoki Teatteri, de dónde viene?

Antzoki significa teatro en vasco y Teatteri significa teatro, también, pero en finlandés. Pues significa “teatro teatro”. Una de las actrices del primero montaje, Maitane Aldako es basa y Tony Casla es medio finlandés. Por eso esto nombre tan intercultural y teatral a la vez.

¿Y como es el funcionamiento de vuestra compañía en el día a día?

Antzoki Teatteri esta vinculada con el teatro social, en el sentido de que las obres que hacemos tienen que tener un mensaje para poder intentar cambiar el mundo a mejor o al menos, intentarlo. En la época de creación, ensayamos de 3 a 5 veces por semana; pero si estamos de gira, quedamos unos días antes para poder tener fresca la obra para su representación. Estrenamos dos espectáculos por temporada, aunque esta última solo fuer “Envolverse en el abismo” para qué las otras dos “Romeo y Julieta, una mirada distinta” y “La Casa de Bernarda Alba” han tenido muchas funciones afortunadamente.

Y la obra “Romeo y Julieta, una mirada distinta”, nos puedes explicar un poco más sobre ella para las personas que no hemos podido verla en l’Altre Festival? 

Es una historia de amor entre dos jóvenes con trastornos de espectro autista. Romeo tiene la síndrome de Tourette con autismo y Julieta asperger. Sus padres quieren que tenga una relación sentimental con una persona sin autismo e imposibilitan su relación. Nos vamos en la tragedia de Romeo y Julieta, ya conocemos el final i no queríamos cambiarlo. Por eso, ellos dos mueren también. Eso provoca en el pública una empatía muy fuerte con los dos protagonistas, que es justamente lo que buscábamos: demostrar que el amor no tiene etiquetas. Pasa y ya está. Es muy simple.

¿Por qué crees que el público votó por vuestro espectáculo? ¿Qué destacarías de esta obra?

El amor, como tema universal que es, hace que la amplia mayoría de las personas espectadores se pueden sentir identificadas en el espectáculo. Los padres empatizan finalmente con la madre del Romeo por qué lo único que quiere es lo mejor para su hijo, aunque ella se equivoque. La hermana de Julieta es otro personaje con el que se reflectan l@s herman@s mayores, y las actitudes injustas que a vecen hacen. Pero Juelita y Romeo son, claramente, dos personas que se enamoran. Es igual si son niños o niñas; si tienen veinte o cincuenta años; si tienen trastornos del espectro autista o un resfriado; son ser humanos que se enamoran, que se sienten. Y todo esto es lo que el público nos comunica que siente cuándo ve el espectáculo. Ríen, se lo pasan bien, lloran, sienten impotencia… un viaje emocional. Para nosotr@s el público es el alma del espectáculo. Desde su estreno en Méjico, hace 3 años, pasando por todas las ciudades argentinas, catalanas y del resto del estado que nos dan tanto cariño tan especial que no podemos describir. El Premio Josep Clusa es precioso por qué fue el público quién nos lo decidió dar. Por eso es maravilloso.