Las compañías rompen el silencio

Una vez más las compañías de artes escénicas y salud mental rompen los tabúes contra los trastornos y los sacan a la luz a través de la creatividad. En total, 11 grupos procedentes de lugares tan dispares como Barcelona, Vinarós o Rosario (Argentina) ficharon en una segunda jornada en la Fabra i Coats para convertir un sábado normal en un día inolvidable. Teatro, poesía, danza, performance… En cada uno de los espectáculos cada uno de los actores fue dejando su pequeña aportación a un festival que año tras año va creciendo en consistencia y significado. Todo un esfuerzo y dedicación que nos da fuerza un año más a iniciar los preparativos para el próximo L’Altre Festival 2019 y en donde todos los participantes estarán invitadísimos a representarnos la obra al completo del «tastet» que nos han ofrecido en esta edición. Además, igualmente, aquellas compañías que por A o por B no han podido participar en esta 4ª edición, les animamos a que prosigan en su proyecto y los esperamos el año que viene con los brazos abiertos.

Un Mark Lockyer impresionante

Entre los platos fuertes del cartel de está edición, ‘Living with the lights on’  explica en primera persona el sufrimiento de una persona con trastorno bipolar. El prestigioso actor británico Mark Lockyer nos ofreció un monólogo de lo más delirante en donde nos explicó los ires y venires de su caótica vida bajo el influjo de la enfermedad que consiguió vencer a través del teatro y los amigos. Mezclando sátira, humor negro y cinismo nos adentró en el problema para acabar animándonos que frente a un trastorno mental nunca dejemos de luchar. Una función de más de una hora que acabó con la ovación de un público empático y totalmente emocionado. 

El pasaporte de l’Altre Festival. La internacionalización del Festival

Una de las novedades de esta edición es la creación del pasaporte del festival. Un pasaporte con tarjeta de embarque que lo que pretende es pasearse por todo el mundo para darse a conocer e internacionalizar el evento. Beatriz Liebe y Manel Anoro, los directores del festival,presentaban la iniciativa y repartieron pasaportes entre todo el público invitándolos a expandir por todo el mundo las artes escénicas y la salud mental como una herramienta rehabilitadora y de inclusión social.